En realidad tengo muy poca experiencia en la docencia, cuando salí de la carrera entre a trabajar en la Escuela Nacional Preparatoria de la ciudad de México, me resulto muy difícil, pues siempre he sido una persona solitaria e introvertida, pues incluso estudié la carrera en Filosofía por el placer de hacerlo, pensando en nunca ejercerla, pues la docencia es nuestro principal campo de trabajo; después de la escuela nacional preparatoria me ofrecieron un trabajo en una escuela privada, con un mejor sueldo, el aceptarlo fue un gran error, pues de tener tres grupos, obtuve tiempo completo, con 300 alumnos que eran muy mal educados y desagradables, esto me vacunó para no querer dar clases nunca en mi vida; vengo de una familia de comerciantes y me dediqué muchos años a esto, sin embargo, las circunstancias me llevaron a la docencia nuevamente; actualmente tengo 2 años trabajando en el Colegio de Bachilleres de la ciudad de México, empecé con un sólo grupo, el cual atendía muy bien: les podía calificar todos los aspectos, tenía tiempo para preparar muy bien las clases, preparaba materiar didáctico, conocía a todos mis alumnos por su nombre, etc. Las buenas referencias que dieron mis alumnos de mi propiciaron que me ofrecieran más trabajo, y también, esta experiencia me permitió quitarme la mala impresión que me dejo la escuela privada.
Actualmente me gusta dar clase, me gusta el ambiente de mi plantel, aunque creo que la mayor parte del tiempo trabajamos en condiciones muy malas en cuanto a recursos e instalaciones, pero para mi lo más preocupante es la cantidad de alumnos que tenemos, no los llego a conocer, nisiquiera sé sus nombres, las actividades resultan poco prácticas, los alumnos se aburren con facilidad, saben que son "x" y eso ayuda a que pierdan interés, etc. Sé que tengo muchas deficiencias, por mi corta experiencia como docente, sin embargo, desde que retorne a a la docencia he tratado de tomar cursos para aprender a enseñar y para actualizarme, pero la frustración es muy grande cuando te enfrentas a gente que es apática, que no quiere aprender filosofía, pero sin ganas de aprender nada, gente que no tiene la menor intención de superarse y de alguna manera lo entiendo, para que estudiar una carrera si igual se van a integrar a la fila de desempleados. Hoy, la docencia es un reto para mi y espero que estudiando y practicando mejore como docente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario